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jueves, 6 de agosto de 2009

Sus majestades satánicas


El próximo domingo es el día del niño. Y es increíble la cantidad de publicidad con la que bombardean a los nenes (y a los papás) principalmente desde los canales de televisión para chicos. Entre las niñas de la edad de Pequeña Lady, hacen furor las Princesas.
Las Princesas (se nombran así, como a un grupo, como decir Los Visitantes o los muchachos peronistas) no son otra cosas que todas las princesas protagonistas de los cuentos de hadas de siempre, pero puestas todas juntas en una mochila, unas zapatillas o unos chocolatines.
Tal vez se les ocurrió esa forma de renovar los cuentos de hadas... no, no creo. Debe haber sido por el merchandising. Admiro profundamente al cráneo que alguna vez, en una reunión en Disney, dijo "y como las ventas están bajando, bla bla bla, por qué no inventamos un nuevo personaje, con los que ya tenemos?" (Si, ustedes pensaron lo mismo que yo, como cuando en Tomy y Daly meten al perro para renovar, o como cuando le cambian el sombrero a la Stacy Malibú).
Y a partir de ahí se relanzaron las películas de siempre (Blancanieves, La Bella Durmiente, etc.), hicieron unas más nuevas, con los cuentos viejos (La Sirenita, La Bella y la Bestia), hicieron segundas y hasta terceras partes ridículas de los cuentos de siempre (desafío a cualquiera a encontrarle sentido a "La Cenicienta 3").
Y lo peor, es que todo eso vino acompañado de productos de princesas, que salen el triple que cualquier otro igual... bah, igual no, igual sin princesas.
Así es que en este día del niño tengo para elegir entre zapatillas de princesas, ludo de las princesas, memotest de las princesas, soga para saltar de las princesas y hasta bombachas y medias de las princesas. Con cada zapatilla de las princesas, se compran dos pares de las otras.
Igual, otro tema también será el por qué a las nenas les gustan tanto esas historias. Una chica que renuncia a lo más preciado que tiene (su voz) para estar con su enamorado (La Sirenita), una chica que tiene que dormir eternamente, hasta encontrar al amor de su vida (La Bella Durmiente), etc.
Hace un tiempo, tenía un libro en el que se explicaban todas esas historias, libro que lamentablemente fue prestado y jamás devuelto.
Por ahora, pese a que me bombardeen con naipes de las princesas y tazas de las princesas y celulares de las princesas, yo entiendo que esto es una república. Y punto.

jueves, 23 de julio de 2009

La tarea

En la escuela primaria, generalmente dejaba la tarea que mandaban los viernes para última hora del domingo, cuándo no la hacía el lunes por la mañana (ventajas de ir al turno tarde).
Esta vez no esperé tanto, pero cuando leí la lista me desesperé. Con este asunto de las vacaciones de invierno extendidas, le mandaron a Pequeña Lady una serie de actividades del jardín para hacer en casa. Ojo, no son actividades para que la niña se entretenga. Es una especie de "tarea", porque tiene que llevar todos los trabajitos durante la primer semana de clases, en agosto. En realidad, mandaron tarea que la niña no puede hacer sola, porque tiene cuatro años. Y repito, no fue para que no se aburra. Le mandaron todos los trabajitos que, en el jardín, se realizarían en seis semanas de clases. A ver si todavía se atrasa, se olvida cómo se pinta con témpera y repite salita de cuatro.
En realidad, no entiendo el concepto de mandar "tarea" en el jardín. Pequeña Lady se levanta al mediodía, miramos la tele, salimos a andar en bici o a la casa de su primo, jugamos al dominó o al "camino mágico de las princesas" o al Monky Loco, dibujamos, leemos, va a la pileta... Les aseguro que no se aburre. Tiene sus hojas y sus crayones y sus libritos de pintar. No nos hacía falta que nos manden tarea que encima, tiene que llevar la primer semana de agosto. En serio.

Por si no me creen, esto es lo que tenemos que hacer:

-Inventamos una historia con imágenes del Ratón Pérez.
-Armanos un muñeco de nieve con los materiales que tengo en casa.
-Miramos la película del Ratón Pérez y dibujamos lo que más nos gustó.
-Realizamos un rompecabezas de nuestro cuerpo (lo dibujamos adultos y niños) lo recortamos y formamos sobre una hoja o cartón el cuerpo humano.
-Recortamos de revistas los alimentos que nos hacen mal a los dientes.
-Pintamos una imagen del dentista.
-Con un vasito que no usemos, lo decoramos como nos guste y colocamos nuestro cepillo de dientes (los papás le colocan el nombre).
-Con un guante descartable lo inflamos y formamos un títere, lo decoramos y le ponemos un nombre.
-Realizamos una técnica con pasta dental sobre una hoja, la dejamos secar y luego la pintamos con témpera.
-Pintamos o realizamos un collage de "felices vacaciones".
-Dibujamos y pintamos que parte nos gusta más del jardín.
-Armanos una historia (con imágenes de los nenes) sobre el jardín.
-Armamos una lista con todos los elementos que tiene el jardín.
-Pensamos junto a los papis como es nuestra sala y realizamos un plano señalando cada una de sus partes.
-Dibujamos un amigo y contamos porque lo elegimos.
-Le pedimos ayuda a los papás y escribimos una carta al mismo.
-Armamos un títere con material descartable.
-Realizo un cartelito con mi nombre y lo decoro de la manera que mas me gusta para colgarlo en la sala.
-Con ayuda de mi familia armo una maqueta del jardín con los materiales que tenga en casa.
-Realizamos un rompecabezas sobre algún sector del jardín (adultos y niños) lo recortamos y lo pegamos sobre cartón, para luego traerlo al jardín y adivinar de que sector se trata.


Aviso: Los errores de sintaxis y de ortografía NO me pertenecen. Copié la lista tal cual me la dieron. Con y sin acentos, con y sin comas.

¿No será mucho?
Bueno, ahora los dejo. Menos mal que mimarido tiene todavía la regla T del industrial. Me voy a hacer un plano.

viernes, 17 de julio de 2009

Pelos y señales

En concordancia con el post anterior, sobre el famoso Barbero de Sevilla, se me ocurrió un interrogante.
Primero, debo confesar que soy bastante incauta e ilusa. Con facilidad me creo las cosas que me venden desde la publicidad. Ya aprendí que el shampú "liso extremo" no existe, que en todas las promociones con la tarjeta de crédito te hacen un flor de descuento sobre un flor de aumento (por lo que, gracias a la magia de la matemática, terminás pagando casi lo mismo), que el postrecito light es un asco que de ninguna forma tiene el mismo gusto que el común y engordante y que las marcas de expresión no se van con cremitas.
A pesar de haber aprendido todo eso casi a los golpes, no aprendí. Incauta. ¿Quién fue el creativo que me hizo creer que el uso de un desodorante iba a hacer que la tortura de la depilación fuera menos frecuente? Me lo merezco. Y agradezcamos que es invierno.

martes, 14 de julio de 2009

Este post es falso.

Hace unos días, Viejex publicó un interesante post que me hizo recordar lo mucho que me gusta la filosofía y la lógica. Nunca entendí absolutamente nada de matemática, nada pero nada; por eso siempre me resultó muy curioso por qué la matemática está tan cerca de la filosofía y de la lógica.
En especial, como siempre me interesó todo lo que tiene que ver con el lenguaje y con la formación de palabras (ya pronto postearé algo sobre lengua de señas, es muy interesante cómo se fue construyendo cada seña, no es "dígalo con mímica")siempre me interesaron las paradojas. Es una construcción lógica, la cual pareciera que no tiene respuesta posible.
Probablemente, la paradoja más conocida es la "Paradoja de Russel", también conocida como "Paradoja del Barbero de Sevilla." Si les interesa, busquen en páginas como Scielo o Doxa (probablemente, la bibioteca de filosofía jurídica más completa on line). No busquen en Wikipedia (ni me molesto en linkearlo), porque confunden paradojas, parábolas, silogismos, etc.

La paradoja de Russel es así: "En un pueblo, todos los hombres se afeitan. Algunos lo hacen en su casa, ellos mismos, y otros van al barbero. El barbero es el único que afeita a otros hombres, y lo hace solamente con los hombres que no se afeitan a sí mismos. Entonces: ¿Quién afeita al barbero?".
Si contestamos que él mismo, no se cumple con la parte que dice que "lo hace solamente con quienes no se afeitan a sí mismos", ya que se estaría afeitando él mismo. Si decimos que lo hace otra parsona, no cumple con la parte que dice que "es el único que afeita a otros hombres." Creo que esa paradoja no tiene solución, y es excelente para pasar el tiempo pensando cuando no tenemos otra cosa que hacer.

Sin embargo, la paradoja que siempre me gustó más, por su simpleza, es la que dice "Esta oración es falsa."

martes, 7 de julio de 2009

Pigs



Si a tí no te importase lo que a mí me sucediera,
Y yo no me preocupase por tí
Nos encontraríamos zigzagueando
a través del aburrimiento y el dolor Evitando ocasionalmente nuestras miradas a través de la lluvia. P
reguntándonos a cuál de los cabrones culpar
Y esperando ver cerdos voladores.


¿Cerdos que vuelan? Para mí que todo este asunto de la gripe porcina empezó ahí. ¿Qué hago? ¿Le paso alcohol al disco? ¿Me pongo barbijos en las orejas? ¿Le hacemos un anti doping a Waters?

viernes, 3 de julio de 2009

Plan de estudios

"¿Para qué ir a la escuela de medicina, si tenemos Wi Fi?"
Dr. House


No sé en qué piensan los Ministros de Educación y los rectores de las principales universidades. Elaboran planes de estudios de años, de muchos años, para poder recibirse de médico. Hay que estudiar, encima, muchos años más para poder ser infectólogo. No sé por qué se matan haciendo esos planes de estudio, y por qué los futuros infectólogos se matan estudiando durante años, si parece que ser infectólogo es re fácil. De hecho, desde que está todo este asunto de la gripe, todo el mundo es infectólogo. Así como durante el mundial de fútbol todo el mundo es técnico, y ante un caso policial resonante todo el mundo es abogado penalista; ahora todo el mundo es infectólogo (con especialización en virología). ¿Saben cuánto tuvieron que estudiar los biólogos, bioquímicos y médicos que trabajan en la sección de Virología del Instituto Malbrán -dicho sea de paso, cobran dos mangos con cincuenta-?.
Entonces, por favor, basta. No quiero escuchar más a periodistas diciendo pavadas por televisión. Flaco, sos periodista, no sos especialista en virología ni en salud pública. Basta de teorías sobre cómo se desarrolló el virus, si muta o no muta, si se combina.
¿Saben cuánto hay que estudiar para recibirse de farmacéutico? Bueno, entonces por favor, no digan más recetas caseras para hacer el alcohol en gel.
Y fundamentalmente, no quiero escuchar más a amigos, vecinos, compañeros de trabajo, madres del jardín, dando consejos de virología. Que alcohol en gel, que lavá la ropa con espadol, que limpiá todo con lavandina cada 20 minutos, que usá para rociar la ropa alcohol con una pastilla de alcanfor. Lo único que se logra con el alcohol con alcanfor es que toda la ropa huela como el vic vaporub. Imagínense cómo está Gerardo.
Y ahora los dejo. En la farmacia de acá no se consigue alcohol en gel, ni barbijo. Voy a tener que conseguir.

lunes, 8 de junio de 2009

Juego de niños

Pequeña Lady tiene anginas. Nada grave, pero desde el viernes pasado no va al jardín. No se imaginan qué difícil que es mantener entretenido a un ser humano de cuatro años. Por esta situación se me han ocurrido algunas preguntas, que creo que no tienen respuesta.

1- ¿A quién se le ocurrió vender naipes con figuras de princesas de Disney? Para jugar a la casita robada, todo bien. ¿Pero se imaginan qué ridículo puede ser gritar "quiero vale cuatro" y tirar, en medio de la mesa, un ancho de espada con la figura de La Cenicienta?

2- ¿Cuántas veces por día puede un adulto jugar al Monky loco sin volverse loco también? ¿Eh? Para los que tienen la fortuna de no conocerlo, el "Monky loco" es un juego formado por una especie de palmera de plástico en la que se insertan unos palitos. Dentro del tronco de la palmera (que es hueco) se meten unos simpáticos monitos de plástico (sí, son simpáticos, creo que después del juego nº200 del día uno me habló y todo). Se tira el dado y, de acuerdo al color que sale, se saca el palito del color correspondiente. La gracia está en sacar los palitos sin que se caigan los monitos.




3- ¿Por qué la última vez que tuve fiebre (sólo 37,5ºC) creí que me iba a morir, no me podía levantar de la cama; y la monstruita con más de 39º anda saltando por toda la casa?

4- ¿Por qué siempre me gana cuando jugamos al memotest?

viernes, 5 de junio de 2009

Here I go again

Estuve bastante tiempo sin actualizar esto. En realidad, estuve bastante tiempo sin escribir acá, sin visitar otros sitios, casi sin internet. Tuve un pequeño problema de desorganización. Me costaba hacerme los tiempos necesarios para escribir. Pero este es un espacio que no quiero resignar. Me niego a resignarlo.

Olga está muy bien. Me llama, me cuenta sus visitas médicas, sus achaques. Ahora sí, esto no lo pude sostener. Veremos que pasa.

martes, 24 de marzo de 2009

Todo está guardado en la memoria

domingo, 22 de marzo de 2009

Caja de seguridad

“¿No es increíble que hasta el más duro de los conservadores sea capaz de aceptar el radicalismo de la muerte?”
Franz Kafka, “Parábolas y Paradojas”.

Hace rato que le venía dando vueltas a la idea de escribir algo acerca de la inseguridad, y las declaraciones de varios personajes de la farrándula. Me ganó de mano Ricardo Dios. Tengo una gran admiración y un profundo respeto por él, de quien también tengo el orgullo de decir que lo conocí cuando estaba recién estudiando, y no cambió nada. Tiene una gran claridad de ideas y una gran forma de expresarlas. Aquí les transcribo un mail que mandó acerca de ese tema (el subrayado es mío, son las ideas con las que estoy particularmente de acuerdo):
“Desde este movimiento juvenil que milita y banca el proyecto nacional encabezado por Cristina y Néstor Kirchner, estamos preocupados por el tema de la inseguridad, pero tenemos bien claro que no se resuelve con las recetas baratas de los medios masivos de comunicación ni con las escupidas de los famosos.
El tratamiento de los medios y, en particular, el de los famosos es liviano y sostenido en lugares comunes. Pareciera que cuando hablamos de la seguridad hay una humareda permanente y nadie puede ver más allá. Pero no nos engañemos, ese humo lo produce la desinformación masiva. Los mismos que quieren hacernos creer que el otro gran problema de los argentinos pasa por las retenciones a la soja. Se amplifica el problema de una forma desproporcional con el único objetivo de oponerse al gobierno. Y, encima, no tienen vergüenza para utilizar la palabra institucionalidad inmediatamente después de producir estas maniobras.
El tema de la seguridad así planteado por los medios masivos deja traslucir una clara tendencia política y una actitud desestabilizadora. El año pasado, durante el conflicto con las patronales del campo, parecía que no había delitos en la Argentina. Cuando ese conflicto perdió la fuerza inicial, supuestamente se volvieron a cometer delitos masivamente en nuestro país. Creemos que la discusión sobre la seguridad merece otro tratamiento.
A muchas personas el transcurrir de la vida, y de la política, les resulta tolerable sólo si permanecen en la superficie de sí mismos, con lo cual es natural que se sientan satisfechos obteniendo esa misma superficie de los demás. El que mata tiene que morir. Y ya está.
Es obligación de la juventud argentina, desde su fuerza generacional, dar la batalla del lenguaje, de lo que se dice y lo que no se dice. Hay que recuperar el sentido común. Es nuestra obligación superar la superficie y profundizar las discusiones. No hace falta estar muy formado para entender que en la lógica propuesta (el que mata tiene que morir) la inseguridad crecerá y el caos pasará a ser una realidad certera y no una percepción estimulada por los medios. Y ese caos traerá, como siempre, las mismas víctimas: los más pobres, los vulnerables, los que no tienen voz, los que se mueren en las cárceles.
Nosotros tampoco queremos inseguridad.
No queremos inseguridad en la información. Los medios audiovisuales están en manos de unos pocos, esos pocos convocan a la marcha contra la inseguridad para el mismo día que el gobierno presenta un proyecto de ley que intenta modificar que sigan siendo esos pocos los únicos que hablen en este país.
Hay inseguridad, pero hay varias inseguridades, no se trata de una sola. El reclamo de los sectores gritones está sustentado –en general- en la seguridad de algunos bienes. Pero la seguridad tiene que tener como objetivo la seguridad de los derechos y no debe estar destinada solamente a proteger los intereses de una clase, que –por otra parte- es la que generalmente produce la información. El discurso crea la sensación de que la inseguridad es total cuando en realidad se refiere a los bienes y a los prejuicios o temores de un sector. Lo cierto es que con esa construcción se quiere (y se logra) ocultar que la inseguridad verdadera, y que este gobierno se esfuerza en resolver, es la que sufren principalmente las personas de menores recursos: inseguridad en la salud, en la vivienda, en el trabajo.
En el mismo sentido, vociferar que la mano dura resuelve el delito es una falacia absolutamente comprobada, pero lo más grave de ello es que quien instala ese discurso conoce de esa falacia y sus consecuencias y, justamente, las aprovecha (por ejemplo, a través del negocio de las empresas de seguridad dirigidas por ex represores de la dictadura militar).
Los monopolios repiten, simplifican, manipulan. Con esa práctica producen un daño social de suma gravedad y marcan un camino que pone en peligro la democracia. Es el monopolio que aduce falta de institucionalidad y, al mismo tiempo, cuando en el Congreso se debate por muchas horas se harta, se aburre y bosteza; lo que resulta paradojal porque es ese el lugar institucional de los debates democráticos en donde los representantes del pueblo tienen voz y se expresan por mandato popular. Sin embargo, el discurso monopólico de los medios prefiere a Tinelli, que a más velocidad y respetando los tiempos de la televisión participa de una discusión sin la menor capacidad de reflexión. Y a eso le llaman libertad de expresión.
Nosotros luchamos por recuperar el lenguaje y para que se realicen debates profundos para resolver la problemática de la seguridad de nuestro pueblo. Luchamos por los juicios y no por las venganzas. Luchamos para que se difundan otros discursos, otros relatos. Somos hijos de una generación arrasada por la inseguridad proveniente del terrorismo de Estado; fuimos creciendo en los 90 en la resistencia (en una época que se vendió al país y, entre otras terribles cosas, se dejó sin trabajo a millones de personas) y en esa resistencia sufrimos el palo constante de las fuerzas de seguridad sobre nuestros cuerpos y nuestras ideas, represión que tuvo como máxima expresión el 19 y 20 de diciembre de 2001: eso también era inseguridad. Desde el año 2003 formamos parte de un proyecto colectivo que está transformando al país con menos pobreza, más justicia social, más empleo, independencia judicial y soberanía política. Profundizando todo eso vamos a terminar con la inseguridad. Sabemos cual es el camino. Convocamos a recorrerlo juntos.”