lunes, 22 de diciembre de 2008

Un día de furia

Trabajo en un organismo de defensa de los derechos humanos. Muchas veces resolvemos temas que, dentro de la defensa y protección de los derechos humanos, tienen que ver con los derechos del trabajador. Bueno, hoy fue un día de perros. Por cuarta vez en un mes, estuvimos sin luz. Estar sin luz implica estar sin cosas tan superfluas como el aire acondicionado o la computadora, pero también tan elementales como estar sin agua. Estar sin agua implica no poder ir al baño. O sea, por cuarta vez en un mes, hoy no hubo computadoras, ni baño. Ni agua para tomar un mate. En casa de herrero...

6 comentarios:

Natalia Alabel dijo...

En casa de herrero, pelotas de hierro. POrque para trabajar con derechos humanos, hay que tener coraje.

nadasepierde dijo...

Hay cosas que uno las da por sentadas...hasta que faltan y ahi toma conciencia de lo imprtante que son.
Quizas habria que ir pensando que estar sin luz puede ser un escenario algo probable en los próximos meses...
saludos!

CabezaDeNispero dijo...

Yo sigo esperando que me cuentes mas historias...


Bueno, ok, no me voy a poner pesada siendo que no tenes luz... ¿pensaron en comprarse un baño kimico?¿y llevar el termo con agua desde casa?


Ok, no colaboro... ¡¡¡ Feliz año nuevo !!! (ya que estamos)



Volvi, perdon la ausencia, noviembre y diciembre se vinieron nefastos...

Gran Lady dijo...

Natalia: después de leer tu nuevo blog, la que tiene coraje en serio sos vos. Besos y muchos buenos deseos findeañeros.

nada se pierde: es como todo, siempre valoramos las cosas cuando las perdemos (en breve post al respecto).

cabeza de nispero: como dice mi abuela, la necesidad es hereje y es la madre de todos los inventos. En breve me recupero de la falta de luz y de las caídas de cablemodem en casa, y largo el 2009 con más historias.

A todos gracias por pasar!!

Uno más en el mundo dijo...

Lo que les pasa en la oficina deben ser nimiedades con las verdaderas falencias que tiene alguna gente, no? Vos te vas de ahí, llegás a tu casa y tenés baño, mate, agua, y todas las comodidades.

Gran Lady dijo...

Uno más en el mundo: Tal cual, por eso seguimos laburando igual a pesar de la falta de agua y de baños. Por supuesto que llegamos a casita y tenemos más comodidades, pero no deja de ser contradictorio reclamar para los demás cuando ni nosotros tenemos lo que pedimos (no sé si se entiende). En casa de herrero... Besos, nos leemos.